Vida desnaturalizada,
marcaste un destino
que llevó a preterir
al más grande amor
que ausente en ser virtud
torció un camino
dejando en su ombligo
un recinto agonizante
dónde nunca despuntó
la hebra del amor,
que pudiera asedar
al retoño contumaz
que persistió en su locura
de crecer sin mamá
KIRA

No hay comentarios.:
Publicar un comentario