Palabras...
Tus palabras son como el peso de las mariposas,
lacerantes bolas de algodón,
tanto daño; no tienes perdón.
Sigilosas, resbaladizas hacen eco en mi corazón;
vas a la deriva blasfemando sin piedad
susurro inertes que no llegan al final;
como río que no encuentra la periferia
siguiendo su cauce, dejando su estela.
Así me quedo como mariposa muerta,
alas en reposo…
lacradas en lenta agonía,
mientras tus palabras siguen a la deriva…
